POLÉMICA CON EL ESPECTÁCULO DE JUSTIN TIMBERLAKE EN LA "SUPERBOWL"

El concierto de Justin Timberlake en el descanso de la Superbowl ha pasado con más pena que gloria y se ha visto envuelto en polémica por usar imágenes de Prince sin permiso.

Justin Timberlake era el encargado este año de cantar en el descanso de la Superbowl, el evento deportivo del año en Estados Unidos y cuyo descanso atrae a millones de personas (el año pasado la siguieron más de 110 millones de personas). Este espacio supone un escaparate para los artistas y una oportunidad única para coronarse en el Olimpo.

Hacía 13 años que Justin no actuaba en la Superbowl, después de que en 2004 protagonizara con Janet Jackson un escándalo que cambió para siempre la forma de retransmitir por televisión eventos en directo. En 2004, mientras cantaba "Rock Your Body" dejó al descubierto, por un presunto error de vestuario, el pecho de Jackson.

En esta ocasión no hubo ningún fallo de vestuario, ni incidencias con otros cantantes. En el momento en el que Timberlake volvía a cantar la estrofa de la controversia (“puedes apostar a que voy a desnudarte antes de que acabe esta canción”) gritó “¡Stop!”, sonrió y dio paso a la siguiente canción.

Lo que se vio en el estadio de Minneapolis fue un actuación que fue de menos a más y en la que Timberlake se integró con el público en varias ocasiones, protagonizando un selfie con uno de sus seguidores que se ha vuelto viral y bailando.

El que fuera cantante de N’Sync no paró de mover los pies ni un segundo, rodeado de su bailarines y aprovechando al máximo todo el escenario. Salió de debajo de las gradas para atravesar todo el campo como un jugador más y recorrer el césped antes de regresar a la zona del público. Todo, acompañado de sus grandes éxitos “Señorita”, “Sexy Back, “Cry Me a River”, “Mirrors” y “Can’t Stop the Feeling” abusando en algunas ocasiones del autotune y de efectos en la voz. Su actuación se quedó a medio gas y faltaron los temas de su nuevo álbum “Man of the Woods”, que salió a la venta la semana pasada y cuyas primeras críticas no están siendo buenas.

Se echó de menos también la presencia de algunos ex compañeros de N’Sync, el grupo que le dio la fama y con quienes actuó por primera vez en este espectáculo. El único “cameo” que hubo en la actuación fue el de Prince. El artista, fallecido en 2016, apareció en forma de vídeo para cantar “I Would Die 4 U” mientras Timberlake tocaba el piano. Una "participación" que se rumoreaba desde que se supo que la final de la Superbowl se celebraría en la ciudad de Prince y que se ha visto rodeada de polémica después de que la familia denunciara no haber dado permiso al cantante para usar esas imágenes.

Lejos quedan actuaciones como las de Beyoncé o Lady Gaga, que transformaron el estadio en una auténtica fiesta y demostraron la esencia de las artistas.

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