BALE Y LA LESIÓN ETERNA

El jugador del Real Madrid no consigue jugar con continuidad debido a las constantes lesiones. Acumula 19 desde que llegó al conjunto blanco en verano de 2013. Gareth Bale es el fichaje más caro de la historia del Real Madrid.

 

Florentino Pérez necesitó desembolsar cerca de 100 millones de euros para sacarlo del Tottenham, equipo en el que brilló y llamó la atención de los grandes de Europa. Una zurda con un golpeo durísimo, una velocidad inigualable, un gran remate de cabeza y un físico espectacular que, en definitiva, le convierten en un jugador decisivo que, además, ha conseguido alcanzar cifras goleadoras nada desdeñables, teniendo en cuenta que su posición inicial fue la de lateral izquierdo.

El club merengue pagó tal cantidad por el galés porque veía en él características que le permitirían seguir la estela de Cristiano Ronaldo e ir cogiendo peso progresivamente hasta convertirse en su relevo natural, pero lo cierto es que esto no ha sucedido. Las cualidades de Bale como futbolista son innegables, lo que sí puede cuestionarse es su capacidad para rendir al máximo nivel con regularidad.

Gareth mostró un buen nivel en su primera temporada con la camiseta blanca, de hecho anotó dos goles decisivos: uno en la final de Copa del Rey, frente al Barça en 2013, con una carrera memorable en la que dejó a Marc Bartra atrás y firmó el 2-1 que le dio el título a los blancos, y también el 2-1 en Lisboa para que los merengues se adelantaran al Atlético de Madrid en la final de Champions, que acabó con la décima Copa de Europa en las vitrinas del Bernabéu.

Más allá de eso, el extremo galés no ha dejado la sensación de ser un jugador capaz de llevar el peso del equipo, y no por no haber tenido rachas de muy buen juego, sino por cómo las lesiones le han ido restando protagonismo y golpeándole moralmente para acabar reduciendo su fútbol.

El pasado viernes el Madrid comunicó que su número 11 sufre una nueva rotura de fibras, lo que alargará una recuperación que ya estaba siendo prolongada. En el Bernabéu ya existe la sensación de que lo de Bale tiene difícil solución, es un jugador con muy buenas condiciones, pero excesivamente propenso a las lesiones.

Su caso tiene paralelismos con el de Arjen Robben. El jugador holandés ha dejado momentos memorables en su carrera, pero, sin llegar al calvario de Bale, ha dado siempre la sensación de que su máximo nivel no sería una constante debido a las lesiones.

El equipo de Zidane ya conoce las virtudes de Bale y también el problema que ha arrastrado durante toda su carrera. Ahora, podrían plantearse su venta, ante la duda constante de si convendría esperarle o buscar un sustituto que pueda dar una mayor regularidad.

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