PUIGDEMONT HUYE DE BERLÍN PARA REFUGIARSE EN HAMBURGO

El expresidente de la Generalitat ha cambiado su refugio de Berlín por uno en Hamburgo porque “ahora es conveniente estar más cerca del tribunal de Schleswig-Holstein”.

Carles Puigdemont ha decidido abandonar su refugio berlinés tras varias semanas para mudarse a la ciudad de Hamburgo porque ahora “es conveniente estar más cerca del tribunal de Schleswig-Holstein”. El día 24 de junio finalizaba el plazo de 60 días extendidos a 90 para decidir sobre la orden de detención europea y su traslado a España para ser juzgado.

Sin embargo, otras fuentes de Cataluña señalan motivos económicos y de seguridad para esta mudanza. “Estaba demasiado expuesto”, indicaba su abogado español Jaume Alonso Cuevillas en TV3, “ha habido episodios de personas que increpaban en la calle al president”.

En cuanto a la cuestión económica, en Berlín Puigdemont estaba pagando entre 78 y 100 por cada noche que pasaba en el apartotel Adagio, además de los gastos de manutención, que pagaba también de su bolsillo. En previsión a esto, Junts per Catalunya ha solicitado al parlamento catalán un complemento salarial para Puigdemont en virtud del artículo 12.1 del reglamento, que establece el derecho de los diputados regionales a cobrar asignaciones variables dependiendo de su residencia habitual alegando que si puede participar en las votaciones parlamentarias es “razonable” que reciba dietas en sus “circunstancias extraordinarias”.

Aunque a su llegada a Berlín Puigdemont emprendió una gran campaña para promover el separatismo, tan solo ha conseguido entrevistarse con políticos aislados de formaciones minoritarias. También ha acabado reduciendo sus apariciones públicas, que se han limitado a una conferencia en la Hertie School of Governance, una entrevista con Discovery Channel y con algún medio local y un acto del escritor catalán Quim Monzó.

Sus abogados alemanes percibieron pronto que las prácticas mediáticas incomodaban a los jueces del norte de Alemania encargados de decidir sobre su futuro y por eso, de cara a lograr una sentencia favorable, le han pedido que haga el menor ruido posible. Así su actividad ha quedado reducida últimamente a su cuenta de Twitter mientras están pendientes de la reapertura anunciada por Torra de la ex oficina de representación catalana en Berlín y de un posible movimiento de los presos en España. “Después de eso, sería muy difícil para los jueces alemanes aceptar las acusaciones contra Puigdemont”, informan fuentes de la ex oficina catalana.

13tv

© 2017 - 13TV S.A.